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martes, 6 de julio de 2010

Túneles y chilenas en África (19)

UN MUNDIAL SIN MAGIA…

Por Diego Alonso Sánchez Sánchez
Desde que tengo uso de razón amo el fútbol; por la pasión que despierta, por el arte que conlleva y por el lenguaje poético que lo acompaña. Nada más hermoso que una pared bien diseñada, un túnel o caño espontáneo, o una chilena que infle la red; nada más sublime que un gol, que, parafraseando a Camus, es el orgasmo de este juego. Y adoro los mundiales porque los considero la máxima expresión de ese arte deportivo. Es más, los ansío desesperadamente, como el joven aquél que espera impaciente la llegada de su chica a la primera cita.

Pero una de las cosas que más me han gustado siempre de los mundiales son sus figuras, los artistas de la pelota, de la gambeta, del pase perfecto o de la definición exquisita. Y Sudáfrica deja pocos, casi nada, nada… Todos esperábamos las cabriolas de Messi con el balón casi atado a su pie izquierdo, la exquisitez de Luis Fabiano para definir, y los tiros libres de Cristiano Ronaldo, con balones que describen en el aire parábolas indescifrables para los porteros. Pero esos sueños del balón no se cumplieron. Del argentino, sólo dos o tres jugadas que no terminaron en la red e hicieron que, por aquellas injusticias del fútbol, se marchara sin pena ni gloria; del brasilero, un gol fantástico, pero manchado por dos manos gigantes e invisibles para el árbitro; y del portugués, unas fotografías muy bien tomadas para varias campañas publicitarias.

Al mundial le faltó magia, de la buena, de la verdadera, de la que hacen los hechiceros del balón; aquellos que sacan de la nada polvos mágicos y convierten un simple deporte de once contra once en el éxtasis total de miles de millones. Los que nos hacen arrodillar de la emoción, maldecir hasta el cansancio y pelear con las señoras. Pelé, Maradona, Messi, Ronaldiño, Platiní, Zidanne…

Por lo visto hasta el momento, no quedan muchas esperanzas de que aparezca un nuevo mago que saque del sombrero cualquier fantasía redonda. Así que nos tocará conformarnos con la precisión de Klose, la picardía de Forlán, la efectividad de Robben y el oportunismo de Villa. Pragmatismo en lugar de virtuosismo.

En términos poéticos, nos queda la opción de leer sólo prosa futbolística expresada en el juego colectivo y práctico, porque los que podían aportar el verso, el poema y la métrica ya terminaron de escribir su historia en el libro de Sudáfrica 2010. Los que podían ponerle una cadencia distinta, una rima diferente; los que podían trazar páginas épicas, así fuera con sus pies, ya están como dice mi amigo Jhon Jaime, viendo el mundial desde la casa.

lunes, 5 de julio de 2010

El mundial desde la casa (25)

DE LOS CUATRO QUE QUEDAN, ME QUEDO CON ALEMANIA
Por Jhon Jaime Osorio

El primer mundial de que tengo un claro recuerdo es el de Argentina 78. Lo vi por televisión, en blanco y negro, cuando apenas tenía 10 años. Nombres de estadios, de equipos y de jugadores se me cruzan en el recuerdo. En tres los que jugaban me despertaron el interés por el fútbol El matador Kempes, el loco Fillol, Rensembrink, Bertoni, Passarella, Luque, el Beto Alonso, Platini, el italiano Bettega, el húngaro Toroszik, Jhony Rep y un francés de apellido Tresor. De los escenarios, me marcó el Gigante de Arroyito. Y de los equipos, me llamaron la atención la llamada “Naranja Mecánica” y el onceno de Alemania Federal, que de entrada le propinó un 6 – 0 a México con el que me conquistó; luego en la ronda semifinal, que se jugaba por grupos, empató en 2 – 2 ante Holanda en el que para mi recuerdo fue el mejor partido de ese mundial. No llegó a la gran final, pero desde ese mundial, gracias a Overath, Müller y Beckenbauerk, Rummenigge, Abramciz y hasta a Berti Vogts (que metió un gol en propio arco que significó la eliminación), siempre he tenido admiración por “el equipo germano”, por ese “onceno teutón”.

Desde entonces, he visto a Alemania como un equipo aguerrido, tranquilo, frío, calculador y eficiente. Un onceno con carácter, mística, espíritu, fuerza, táctica y mucho orden. Lo he definido siempre como un onceno práctico. Esta vez, en Sudáfrica, no es la excepción. Eso sí, a todo lo anterior le agregó una perfecta combinación de talento y juventud, ingredientes que escasearon en este mundial. Es un equipo equilibrado en todas sus líneas: tiene un arquero serio, una defensa sólida, un medio campo de lujo y dos goleadores netos. Su técnico se la jugó con el joven Ozil como reemplazo de su estandarte Michael Ballack, el indiscutible líder del equipo, y descubrió al jugador revelación del mundial. Klose, que era el más discutido por la prensa, les tapó la boca a todos y está a un gol de pasar a la historia. Y como si fuera poco, encontró en Lahm y Schweinsteiger, la pareja de recuperadores del Bayer, la claridad en mitad de terreno.

Alemania es uno de los grandes. Siempre ha sido protagonista, siempre ha sido candidato al título y siempre ha estado en el marcador. Ha jugado siete finales y las cuatro veces que no pudo ser campeón le complicó la final a su rival; tal vez es una nación que se acostumbró en todo, hasta en el fútbol, a vender caras sus derrotas.

Lo de Alemania es lo que realmente se puede llamar “proceso”. A su técnico Joachim Löw, segundo al mando del equipo después de Jürgen Klinsmann en el mundial pasado, le dieron el voto de confianza cuando cayó en la semifinal del mundial realizado hace cuatro años en su país. La fórmula de este exdelantero es sencilla: que Alemania juegue a lo que históricamente siempre ha jugado, con un fútbol de bloque, de fuerza y de orden, pero más ofensivo y adobado con una buena dosis de talento.

No cualquiera le marca cuatro goles a Inglaterra en un mundial; también es escaso el que logra la misma cifra ante Argentina. Si me apuro, puedo decir que también es raro encontrar un onceno que le haga cuatro goles a Australia, de hecho Alemania fue el único que lo consiguió en este mundial. Ahora, conseguir tres veces cuatro anotaciones en un mismo mundial, teniendo en cuenta los rivales mencionados, y considerando que este ha sido el mundial con peor promedio de gol en la historia, sí que es una verdadera hazaña.

Alemania tiene la convicción de que va a ser finalista. Tiene el fútbol de siempre, pero pulido con la técnica y el talento que caraterizó a Surámérica durante tanto tiempo. Ellos quieren jugar como nosotros y tienen tres semifinalistas. Nosotros queremos jugar como ellos, y solo tenemos al que conservó su estilo. El partido de semifinal ante España es la revancha de la final de la Eurocopa. Yo ya lo vi campeón una vez, en el 90, lo he visto siempre como favorito y me gustaría volverlo a ver en una final… por qué no, ante Uruguay.

domingo, 4 de julio de 2010

El mundial desde la casa (24)

URUGUAY Y EL PRESSING
Por Jhon Jaime Osorio

Uruguay es el único suramericano vivo en el mundial. No es el equipo más estético del sur del continente; tampoco es el que mejor espectáculo brinda con la pelota; ni tiene la constelación de estrellas de Brasil o Argentina. Uruguay está en las semifinales gracias a su orden y a su disciplina táctica. Su supervivencia se fundamenta en un concepto que ellos mismos diseñaron hace más de 40 años: el pressing a la pelota. Con ese principio elemental, los dirigidos por el profesor Tabares podrían ser el gran palazo del mundial si mañana martes superan a Holanda.

Su paternidad en el fútbol se le ha atribuido siempre al profesor Ricardo De León, que lo trabajó y lo impuso en el fútbol uruguayo como filosofía del juego en ese país. Tomó un principio básico del baloncesto, que obliga a que la zona defensiva se mueva en bloque y en torno a la ubicación del balón, haciendo siempre presión con dos hombres sobre quien lo tiene, y lo involucró primero en el Defensor Sporting, equipo que sacó campeón, y posteriormente en todo el grupo e entrenadores de la época en ese país.

El “baloncesto con los pies” que propuso De León, requiere de jugadores disciplinados y con mucho sacrificio. Con razón dicen en el sur que equipo uruguayo que no haga pressing es porque tiene muchos argentinos. El pressing a la pelota hace que el equipo que lo practique bien le reduzca todos los espacios posibles a su rival, obligándolo a jugar con mucha rapidez. Es un principio sencillo y muy útil, pero también demasiado exigente. Requiere mucha preparación física, disciplina, humildad, orden y ganas por parte de quienes lo intenten. El Uruguay del mundial tiene los cinco requerimientos. También tiene el cerebro y la experiencia de Forlán y los goles de Suárez, que ha estado enchufado.

Uruguay llegó al mundial por repechaje. En su grupo, estaba tapado por el favoritismo de Francia y México. Poco a poco, con resultados apretados, ha ido escalando. Ante Ghana, en el juego de cuartos de final, protagonizó un verdadero drama que resolvió primero Suárez con una mano en su área que resultó ser un sacrificio demasiado útil y después Abreu con otra de sus locuras.

Ante Holanda, no tendrá a tres de sus baluartes. No estará Suárez por expulsión y tiene dos lesiones que pueden pesar demasiado. Eso sí, tendrá la misma garra de los cinco juegos anteriores y un principio básico, que es su filosofía, el pressing.

Han pasado casi 50 años desde que el pressing comenzó a trabajarse en el fútbol uruguayo. Han pasado 60 después del último título mundial de este país. De los cuatro semifinalistas en Sudáfrica Uruguay es visto como el más débil. Por delante, ante Holanda, hay un sueño por conquistar. Si no llega a la gran final, no importa, porque ya cumplió. Si lo hace, el profesor De León recibirá el mejor homenaje póstumo y la escuela uruguaya reeditará un estilo que a muchos jugadores no les gusta porque los pone a trabajar.

El mundial desde la casa (23)

 A DIEGO LE FALTÓ ESCUELA; A ARGENTINA, HUMILDAD
Por Jhon Jaime Osorio

Parece que no hubieran eliminado a Argentina, sino a Maradona. Hasta para eso, Diego le sirvió a la prensa, a la crítica, a la FIFA y al mundo. Ilusionó a todo un país; a casi todo un continente, pero con la misma facilidad con que marcaba goles magistrales nos desencantó. El mundo entero le cayó porque Alemania le pasó por encima, eso se sabía que iba a pasar; muchas son las voces hoy en su contra, las críticas. Lo cierto es que ante Alemania su equipo se desdibujó, fue muy poco lo que pudo hacer. Maradona no tuvo que empelotarse en el Obelisco porque Alemania le desnudó todo su equipo.

Alemania ganó con categoría, con jerarquía, con goleada. Fue una aplanadora. El gol tempranero de Mueller pesó como una lápida; y aunque es una circunstancia del juego, Argentina no lo pudo asimilar; le tocó empezar el partido perdiendo, hecho que no le había ocurrido en el mundial, demostró que no sabe remontar y se derrumbó como un castillo de naipes. Los albicelestes no tuvieron el poderío en ataque de los partidos anteriores; otra vez el equipo lució sin orden táctico, lo que es culpa de su técnico, tampoco tuvo disciplina, lo que es culpa de los jugadores. Las estrellas que brillaron ante Nigeria, Gracia, Corea y México no brillaron ante su rival de más pergaminos; y eso es culpa del conjunto, técnico y jugadores.

Maradona se equivocó en la convocatoria de algunos, en la alineación de otros y en los cambios; pero ¿cuál técnico no ha cometido errores?, ¿el de Holanda que por poco embolata el juego ante Eslovaquia con sus cambios?, ¿el de Uruguay que dejó en Montevideo al Cebolla porque debía dos fechas de sanción?, ¿o el de Alemania que no supo manejar el partido ante Serbia?, para poner de ejemplo solo a los semifinalistas. Eso sí, en lo que no se equivocó, y eso se lo tendrán que reconocer quienes lo critican es en la filosofía del juego. Su propuesta fue generosa. Fútbol alegre, dinámico, ofensivo y punzante. Horrible en defensa, pero suelto en ataque. Respetó la filosofía del fútbol argentino, con técnica, talento y goles; pero falló en lo estratégico, su equipo fue desordenado y sus decisiones no fueron acertadas.

Hoy queda la imagen de Tévez cual toro de casta que agoniza ante la punzada mortal; la de Di María, con garra y ganas pero sin malicia; la de Messi, sin magia; la de Argentina, con desaciertos pero con “huevos”, como dicen allá. Entre otras, si de eso se trataba, ¿por qué Verón, el que más tiene, no estaba en la cancha? También queda la imagen de un rival muy serio, candidato al título, que desnudó todas las falencias del equipo de Maradona.

Le apostó todo a la motivación y nada a la estrategia. A Diego le falta escuela de técnico. A Messi le faltó fútbol para ser un Maradona. A Argentina le faltó humildad en la cancha. A los argentinos les faltó fe. 20 años, es decir, cinco mundiales, completó Argentina sin semifinales. Se fue Humillado. Recibió su segunda goleada en la historia de los mundiales. Lo cierto es que dentro de cuatro años, seguramente, los argentinos nos harán volver a soñar.

Ah, y ¿dónde quedó el denominado “poderío latinoamericano”? en el fútbol las verdades son de un día.

sábado, 3 de julio de 2010

El mundial desde la casa (22)

DUNGA CON LA DE ÉL, BRASIL SIN LA DE ELLOS
Por Jhon Jaime Osorio

A Brasil le sobró confianza, por eso se fue del mundial. A Ghana le faltó jerarquía, por eso dejó a África sin sueños campeoniles. Los dos equipos que se fueron ayer del mundial tuvieron una circunstancia común: empezaron ganando y no supieron qué hacer con el marcador.

Brasil nos volvió a ilusionar. Nos regaló otros 15 minutos de jogo bonito, de ese fútbol de filigrana y fantasía que no le gusta a su técnico, pero que los jugadores transpiran porque lo han incorporado a lo largo de sus vidas. En cualquier equipo de Brasil siempre será un pecado mortal no tratar bien la pelota, y eso fue lo que hizo la canarinha después del gol de Robinho. Brasil se metió atrás por gusto, no por la presión de Holanda, quiso trabajar el resultado, aguantar un poco, “descansar con la pelota” como dice alguno de mis colegas; pero Brasil no está hecho para eso. Por hacer lo que le gusta a Dunga, terminó cayendo en la provocación, enredado en defensa, desesperado e inseguro. Creyeron que ya estaban en la semifinal y se apearon del mundial.

En días pasados dije que Brasil venía en crecimiento; que cada vez nos regalaba más minuticos de buen fútbol; de toque, de finta, de alegría, de trópico. Ayer decreció y cayó hasta el fondo. Cuando Wesley Sneijder, un jugador de 1,70 metros, marcó de cabeza en el área de Brasil, entre los dos mejores centrales del mundial, entendí que esa caída era libre y que no habría barranco que atajada de ahí para abajo. Brasil le entregó la pelota a Holanda, y los cariocas no saben jugar al fútbol sin ella.

Brasil se fue porque su técnico quiso jugar contra natura, porque prefirió el músculo a la habilidad, porque quiso jugar a lo europeo y no a lo latino. Dunga conformó un equipo a imagen y semejanza del seleccionado del 94, con el que él fue campeón,; pero la historia no se equivoca dos veces.

Hizo falta Elano. Pero también brillaron por su ausencia Ronaldinho, Ganso, Pato, Neymar y algunos más que juegan bien a la pelota, que son flojos para marcar y correr, pero que piensan. Brasil 2010 no tuvo cerebro; ojalá la versión 2014, con la cita orbital en casa, nos regale ese fútbol con el que fueron eliminados en el 82 sin que se generara el drama y la polémica que se desató desde ayer.

Los estilos no son eternos, pero requieren cambios progresivos y lentos. Lo estamos viendo en Alemania, en Holanda y en España; tres semifinalistas que llevan más de ocho años apostándole a cambiar. Uno puede perder, pero con la de uno. Dunga perdió con la de él; pero Brasil perdió con la que no es de ellos.

Túneles y chilenass en África (18)

MURIÓ EL SUEÑO
Por Diego Alonso Sánchez Sánchez
Nos hicieron poner los pies sobre la tierra. Así de sencillo fue, gracias a la eliminación de Brasil, Argentina y Paraguay en los cuartos de final del mundial de Sudáfrica, lo que acabó con los sueños de millones de Latinoamericanos que esperábamos una final entre los dos colosos del continente.

Lo de Argentina era más que previsible. Primero porque es un equipo lleno de estrellas de las más grandes constelaciones, que iluminan los equipos en los que juegan, pero que se apagan y se convierten en pequeñas chispitas Mariposa cuando no hay un sistema que las organice y les asigne funciones. Y Maradona no es precisamente un lucero que alumbre con sus conocimientos futbolísticos. Todos sabemos que es más un motivador que estimula a los jugadores para que salgan a “perrear” como en el barrio. Y fue imposible, pese a su inmenso talento, que la golondrina Messi hiciera verano sola. Contra Alemania, Diego demostró que no sabe planificar un encuentro y que no tiene los conocimientos suficientes para hacer planteamientos tácticos que cambien la historia de un partido.

Además, se encontró con una selección alemana inmensa, de gran talento, con orden, rapidez y un dominio de balón pocas veces visto en los teutones, casi al estilo suramericano. En mi concepto, la gran favorita para alzarse con la copa, por encima de España que no es la misma que se paseó campante por la Eurocopa el año pasado. En la semifinal entre estos dos equipos europeos podría darse la revancha de lo sucedido en 2009.

Lo de Brasil sí sorprende, y duele. La siempre favorita en los mundiales, la del “Jogo Bonito” decepcionó frente a Holanda, un equipo joven, con dinámica, bien parado y con un grupo de jugadores comprometidos. Frente a Brasil, los tulipanes demostraron, como lo hizo Alemania contra Argentina, que tener un grupo de estrellas no es garantía de éxito, que es necesario contar con un técnico estudioso, que planifique los partidos de acuerdo con el rival y que no confíe simplemente en el talento natural de sus jugadores. En eso, Argentina y Brasil cometieron el mismo error y por eso están eliminados de Sudáfrica 2010.

Lo de Paraguay era obvio y natural Los guaraníes son simplemente un equipo aguerrido y con pundonor, que lo deja todo en la cancha, que no da un solo balón por perdido y que demuestra siempre un gran amor propio. Pero de fútbol, poco más bien. Sin importar el gran erro del juez guatemalteco que le invalidó un gol legítimo a Valdez, los suramericanos se limitaron a especular, a defenderse y a esperar el error del contrario. España ganó con justicia porque durante todo el tiempo manejó el balón y, por momentos, mostró ese toque exquisito, ese tiqui taca que tan buenos resultados le ha dado en los últimos años.

En fin, el sueño de una final suramericana se desvaneció. Los europeos demostraron, una vez más, que en nuestras tierras están la picardía y la habilidad, pero que ellos tienen la inteligencia y la planificación que requieren los grandes éxitos. Nos queda Uruguay, aunque siendo sinceros creo que es poco lo que puede hacer frente a una selección holandesa rápida, fuerte y de grandes jugadores como Roben y Van persie. Los charrúas ya hicieron más de lo que muchos esperábamos de ellos, aunque buena sería una nueva sorpresa en este mundial…

jueves, 1 de julio de 2010

El mundial desde la casa (21)

4 EN LOS 8 NO ES ARGUMENTO SUFICIENTE
Por Jhon Jaime Osorio

Suramérica tiene cuatro equipos entre los ocho mejores del mundial. Para muchos, este dato es argumento suficiente para afirmar que esta parte del continente es la gran potencia del fútbol mundial. No lo creo. La afirmación no es totalmente cierta; y el argumento es circunstancial.

Empezaré por lo segundo. El argumento es baladí. Aún teniendo la posibilidad de tener cuatro equipos del Río de la Plata como semifinalistas, el hecho es meramente casual. Hace cuatro años, Europa tuvo cuatro semifinalistas y no por ello arrasó en todas las competencias del fútbol orbital. Ganaron el mundial, el torneo más importante, pero en los torneos de clubes y en los mundiales de las demás categorías no fueron avasallantes. El mundial juvenil del 2007 por ejemplo, lo ganó Argentina, que no es europeo, y el del año pasado lo ganó Ghana, que tampoco lo es. En el 2006, Europa fue el mejor continente en el mundial de mayores; este año, lo es Suramérica. Solo eso.

Algunos colegas de este lado del Atlántico, llevados por la emocionalidad unos, y por las posibilidades económicas que ofrece la clasificación de una selección nacional a la cita orbital, otros, han tomado la bandera en estos días para reclamar más cupos mundialistas para Suramérica, según ellos, la gran potencia futbolística hoy por hoy. Hace cuatro años no le dieron más a Europa ni hace ocho le ampliaron el cupo a los asiáticos por haber sido semifinalistas con Corea. Suramérica tiene una eliminatoria con 10 equipos de los que clasifican 4 directamente y uno va al repechaje. Como quien dice, el 45% de sus países va a la copa mundo. En Europa jugaron la eliminatoria 53 países y clasificaron 17, el 32% del continente; y en África 53 equipos compitieron por cinco plazas, más la del local que va por derecho propio, es decir, que el 11%. Proporcionalmente somos el área geográfica con mayor número de cupos.

Ahora vamos a la afirmación. También es exagerada. No es Suramérica la gran potencia mundial. Ni siquiera por sus resultados en los mundiales. Tal vez lo sea el Río de la Plata, por ahí de pronto la aseveración tenga validez. De los 10 equipos que juegan la eliminatoria suramericana, Brasil, Argentina y Uruguay han sido campeones, y eso que Uruguay lo fue hace rato. De los otros 7, Chile registra un tercer lugar en su propia casa en 1962 y Perú un séptimo lugar en el mundial del 70. Para no llamarnos a engaños, Paraguay, Ecuador, Colombia, Bolivia y Venezuela (la mitad de esta parte del continente) no han sido equipos representativos en los mundiales. En otras palabras, Brasil y Argentina son las grandes potencias del fútbol mundial, los otros países del área, no.

La posibilidad de tener cuatro semifinalistas suramericanos en Sudáfrica 2010 existe; es viable. Si se da, tendremos fiesta; como la tuvo Europa hace cuatro años. La posibilidad de que los cuatro se queden por fuera también existe. Si se da, sería lamentable, tendremos duelo. Así es el fútbol, como la vida, una montaña rusa, en la que hay que aprender a estar arriba con mesura, y a caer, sin tragedias.

miércoles, 30 de junio de 2010

Túneles y chilenas en África (17)

BALANCE PARCIAL
Por Diego Alonso Sánchez Sánchez
Como los novios intensos, que con sólo 15 días de relación ya necesitan hacer balance, es el momento de analizar con calma lo sucedido en estas dos semanas de mundial. Para eso sirven también estos dos días de descanso, para hacer un primer balance de lo sucedido hasta el momento. Y aunque parezca muy prematuro porque faltan aún ocho partidos en los que cualquier cosa puede suceder, creo que es posible destacar algunas situaciones y personas del evento que paraliza al planeta cada cuatro años. No sé si muchos estén de acuerdo con lo siguiente:

1. La gran decepción del mundial como equipo: Francia.

2. La gran decepción del mundial como jugador: Cristiano Ronaldo

3. El equipo revelación: Uruguay

4. El jugador revelación: Mesut Ozil de Alemania

5. El técnico revelación: El tata Martino de Paraguay

6. La cifra: 3.200 millones de pesos que dejará en ganancias el mundial.

7. El gran escándalo: los errores arbitrales

8. El mejor partido: Italia contra Eslovenia

9. El peor partido: son tantos…

10. El mejor gol: el de Tévez a Méjico

11. El gol más tonto: el que se hizo el portero de Inglaterra Robert Green, frente a los Estados Unidos.

12. La gran goleada: Portugal 7 – Corea del Norte 0

13. La mejor jugada: la de Luis Fabiano para el gol contra Costa de Marfil (con mano y todo)

14. El gran robo del mundial: el gol de Lampard contra Alemania, que fue validado.

15. La gran enseñanza: la necesidad de usar la tecnología en el fútbol.

16. El mejor equipo: Brasil

17. La mujer del mundial: Shakira

18. La esperanza del mundial: una final entre Brasil y Argentina

19. El número del mundial: El 11 número mágico que representa el balón llamado Jabulani. Además, son 11 jugadores por equipo, 11 colores que hay en el esférico, 11 diferentes lenguajes, 11 comunidades en Sudáfrica en total. Este balón empezó a rodar el 11 de Junio y finalizará el 11 de Julio.

20. Los mejores comerciales del mundial: los de Davivienda

21. Lo más curioso del mundial: las vuvucelas

22. Lo que esperamos del mundial: FÚTBOL, SÓLO FÚTBOL…

El mundial desde la casa (20)

METER LA MANO Y METER LA PATA
Por Jhon Jaime Osorio

Meter la mano y meter la pata son acciones diferentes. La mano se le mete a los problemas, a las situaciones difíciles; se hace para ayudar, para empujar, para arreglar lo que está mal. La pata se mete para arruinar algo y la mayoría de las veces esta acción ocurre por ingenuidad, por ignorancia o por acaloramiento. Hoy el presidente de Nigeria, Goodluck Ebele Jonathan, habló sobre fútbol y metió las dos en un mismo acto.

La Selección de Nigeria quedó eliminada del mundial en la primera fase. Cayó 1-0 ante Argentina, 2-1 frente a Grecia y empató 2-2 con Corea del Sur. En su grupo fue colera, apenas con un punto de nueve posibles. La pobre actuación de la selección generó la determinación del mandatario de no participar en ninguna competición oficial durante dos años, según su portavoz, para “reorganizarse y abordar el futuro de forma diferente”. Según la declaración oficial, el gobierno ordenará una auditoría para determinar la forma en que los fondos girados a la selección nacional durante el Mundial fueron utilizados. Dijo además, que la decisión será notificada por escrito a la FIFA. En este caso, el presidente le metió la mano a la selección de su país.

Ahora viene la metida de pata. El presidente de Nigeria no tuvo en cuenta al tomar esta decisión que desde su creación, la FIFA, ha sido un organismo independiente, que no permite la intervención de los gobiernos en el fútbol. Esa es precisamente una de las grandes fortalezas de este organismo, que rechaza la injerencia política en las Federaciones de fútbol, no las tolera, y en las ocasiones en que se han presentado, ha sancionado a los países con la exclusión de sus torneos. Así las cosas, el presidente nigeriano metió las pata; pues seguramente no serán dos los años que su selección esté por fuera de torneos de la FIFA sino muchos más.

Esta semana, a raíz de algunas versiones de la prensa, sobre posibles posiciones del gobierno de Francia frente al fracaso del seleccionado galo, el mismo presidente de la FIFA, Joseph Blatter, señaló enfático que en caso de intervención del gobierno, “la FIFA intervendrá, sin importar la talla del país". Si eso lo dijo haciendo referencia a un campeón del mundo, a un país de la élite del fútbol, qué se puede esperar en el caso de un país tercermundista como Nigeria.

Jonathan le metió la mano a la Selección de su país y metió la pata ante la FIFA. Suena a contrasentido, y lo es. La FIFA es una dictadura, impone su criterio y su poder. Nigeria es una República Federal Constitucional y su presidente está tratando de acabar con toda la corrupción que hay. El presidente de cualquier nación es su máximo representante, y a él, como a toda su nación, le compete lo que ocurra con su seleccionado. Jonathan está decepcionado, como está su pueblo, al punto, que el tema de la eliminación de las denominadas “águilas verdes” será llevado al parlamento.

Las selecciones nacionales llevan el nombre, usan la bandera, el escudo y cantan el himno de su respectivo país. Son su representación. Ese es el gran negocio de la FIFA, la identidad que generan. Entonces ¿por qué no pueden ser tomadas como un asunto del país?

martes, 29 de junio de 2010

El mundial desde la casa (19)

OCHO ASPIRANTES PARA UNA SOLA CORONA
Por Jhon Jaime Osorio

España sacó a Portugal, Cristiano Ronaldo demostró nuevamente que es un jugador de club y no de selección, Eduardo se fue con un solo gol encajado y el asturiano Villa volvió a justificar los 40 millones de euros que recién pagó el Barcelona por su pase. Así se cerraron los octavos de final del mundial y desde hoy el tema son los sueños de unos y las pesadillas de otros de cara a la definición del título.

A Argentina, Alemania y Brasil sólo les sirve ser campeones. En sus países, la prensa presiona, los técnicos son cuestionados, las nóminas nunca son ideales y los cambios no son acertados. Los tres equipos están enseñados a este tipo de presiones, pero como sólo uno puede ganar, habrá dos naciones con crisis al final de Sudáfrica 2010; o antes. Futbolísticamente son los tres equipos que más han llenado la retina. Los tres tienen un goleador en buen momento, han crecido colectivamente con el transcurrir del torneo, se los ochos clasificados son los tres equipos más goleadores y hasta hoy muestran equilibrio entre defensa y ataque pues los tres han encajado de a dos goles. Como Argentina y Alemania definen un semifinalista, el drama en uno de los países de los grandes está garantizado.

Holanda y España luchan contra la historia. Los de los Países Bajos han sido dos veces subcampeones del mundo con un fútbol mucho más interesante que el de este año, pero no han ganado; y eso pesa. Igual ocurre con los españoles, que apenas exhiben un cuarto lugar como mayor logro en los certámenes orbitales. A estos dos, la historia cada día los oprime más. Gracias al sorteo, Holanda ha tenido un camino fácil y España ha sufrido más. Holanda tiene un reto grande pues enfrenta a Brasil, mientras que España tiene un hueso duro con Paraguay, pues es aparentemente el más débil de los ocho que van por el título, y una caída ante ellos sería agregarle un capítulo más a su historial de fracasos.

Paraguay y Ghana ya cumplieron. Hicieron historia logrando literalmente “con la uñas” llegar a los ocho mejores del mundial. Cualquier cosa que hagan (y podría ser mucho lo que hicieran) es ganancia. Ghana tiene la motivación de la localía continental, elemento motivacional adicional. Paraguay le apuesta al orden y a la táctica y podría ser el gran palo en semifinales. Y Uruguay… bien gracias. Quieren reeditar su historia. Fueron campeones en el 30 y en el 50, pero desde entonces no logran hazañas. Están en la llave más equilibrada de las cuatro de esta fase y llegar a semifinales es ahora su objetivo.

Son ocho aspirantes para una sola corona. El traje de gala solo se lo hemos visto puesto a Brasil contra Chile, a Alemania contra Inglaterra y a Argentina por momentos en cada partido. Los demás han tenido el traje de calle, muy bien encajado en Uruguay y Ghana.

Si es por fútbol: Argentina o Alemania (se enfrentan), Brasil y España. Si es por orden táctico y disciplina en la cancha, Paraguay y Uruguay. Si es por tener las energías reguladas, Holanda. Si es por velocidad y fuerza, Ghana gana. Si es por gusto personal, Alemania y Brasil.

Túneles y chilenas en África (16)

BLATTER, SIN QUERER QUERIENDO
Pro Diego Alonso Sánchez Sánchez

“Después de ojo sacado, no hay Santa Lucía que valga” decían las abuelas colombianas, para expresar que de nada sirve las disculpas después de que uno ha metido la pata hasta el fondo. Y ese refrán aplica perfectamente a las disculpas ofrecidas por el Presidente de la FIFA, Joseph Blatter, después de lo sucedido con Inglaterra y Méjico.

El Presidente de la FIFA tiene gran responsabilidad en lo sucedido toda vez que, por testarudo, a un mundial mediocre, de pocos goles y escasas figuras se le adicionan errores que pudieron haberse evitado si él no tuviera un pensamiento tan retrógrado.

¿De qué sirven las disculpas si ambas selecciones ya están en sus países preparándose para ver los cuartos de final por televisión? Como diría algún desconocido, “el perdón y el olvido son la armadura que te protegen de las bajezas del destino”. Y el destino de los ingleses y los mejicanos se enredó por los crasos errores de los árbitros y por la inconsciencia de quienes dirigen el fútbol mundial, aquellos que no han podido darse cuenta de que el hombre inventó la tecnología para hacer más fácil su vida en todos los campos, incluso en el deportivo.

Sobre el olvido, imposible. ¿Quién puede olvidar que por el error de un árbitro se frustraron las ilusiones de todo un pueblo?, sobre todo después de esperar cuatro años para participar en el evento deportivo de mayor interés mundial. Y no es por llorar sobre la leche derramada, porque nadie sabe a ciencia cierta qué hubiese ocurrido si Inglaterra logra empatarle a Alemania, o si Argentina no logra abrir el marcador en la jugada de Tévez, en fuera de lugar. Lo que sí es cierto es que la historia de ambos partidos cambió gracias a los errores arbitrales, así hayan sido, como dice el Chavo del ocho, sin querer queriendo.

Y se equivoca el señor Blatter si cree en aquello de que de los arrepentidos es el reino de los cielos. Mejor dicho, que el que peca y reza empata. Es obvio que, después de lo sucedido, deba reconocer la urgencia de revisar el tema de la tecnología y su utilidad en un deporte como el fútbol. Ése es un primer peldaño para expiar las culpas, pero no se puede dar el lujo dar pasos de paquidérmico como lo ha hecho en los últimos años, mientras el mundio avanza a la velocidad de la luz.

Ñapa: a propósito de Blatter, que ni se le ocurra pensar en reducirle un cupo a Suramérica para el próximo mundial, el de Brasil. Con lo mostrado hasta el momento por los equipos de este continente, es mejor el toque - toque, aunque de aquello nada, que el fútbol insípido y mecánico de los europeos. Cuatro conjuntos de este lado del charco entre los 8 mejores del mundo lo confirman.

lunes, 28 de junio de 2010

Túneles y chilenas en África (15)

BAILE MUNDIAL
Por Diego Alonso Sánchez Sánchez
Hoy comprendí porque uno de mis grandes sueños es conocer Río de Janeiro. Y no París, ni Venecia, ni Roma, ni Hamburgo. Y entendí por qué jamás me ha desvelado el sueño americano. Es por el fútbol, más exactamente por la selección brasilera; verla jugar con el arte que lo hizo ante Chile seduce, provoca y atrae cual garota sensual en carnaval.

Creo que un viaje a Brasil se justificaría sólo por el hecho de ver el talento silvestre de esos niños que hacen malabares en las playas de Ia más grande nación suramericana. Verdadera música con el balón como la que interpretaron Robinho, Ramírez, kaká, Luis Fabiano y toda esa banda verde-amarela, con partituras que parecen creadas por la grandiosa imaginación de Toquinho e interpretadas con la maravillosa voz de Roberto Carlos.

En los tres primeros partidos los brasileros ya habían mostrado destellos de su Samba maravillosa, pero frente a los australes el baile fue completo. Quizás no se trató del fútbol romántico de décadas anteriores, que era una interpretación “redonda” de los mejores boleros de Miltinho, pero sí aparecieron los pases profundos y perfectos, como las letras de Chico Buarque.

Fue cuestión de tiempo, de calentar la primera media hora para luego menearse a placer, al mejor estilo rítmico de las canciones de Nelson Ned. Después vino el concierto completo, la serenata que terminó con las aspiraciones de un conjunto austral que se equivocó al pensar que la tercera era la vencida.

No. Con esta selección brasilera de Sudáfrica no hay oportunidad, si tratas de seguirle el ritmo, te hace dar vueltas detrás del balón hasta marearte y tirarte al piso. Y si tratas de imponerle el paso te cambia la canción hasta hacerte equivocar para pisotearte. Porque, en el fútbol, no dejar bailar al otro es también imponerle tu gusto musical.

Y como a nadie pueden quitarle lo balilao, creo que la Samba será la melodía de fondo en la gran final. Obviamente que, para lograrlo, deberá primero imponerse a ritmos como el vals o el tango, quizás el pasodoble. Pero cuando uno tiene una orquesta como Brasil es muy fácil pensar en erigirse como el rey de la fiesta por sexta ocasión.

En fin, espero y quiero disfrutar del jogo bonitode Brasil, así no sea en Río de Janeiro sino en Johannesburgo.

El mundial desde la casa (18)

BRASIL IN CRESCENDO
Por Jhon Jaime Osorio

En música, el crescendo es un aumento gradual de la intensidad con que se ejecutan un sonido o un pasaje. En fútbol, el crescendo es lo que está haciendo Brasil en el mundial. Partido tras partido, el pentacampeón va mostrando una intensidad mayor en su fútbol, no tanta como para hablar del mágico Brasil del 70, pero no tan poca como para descartar la posibilidad de que en Sudáfrica tengamos hexacampeón.

El fútbol de Brasil todavía no llena, no deleita y no satisface. Por ahora, el equipo carioca solo nos regala destellos de fútbol, partido tras partido; pero gana y poco a poco crece. Hoy ante Chile dejó una buena impresión, lo que no pudo hacer hace quince días ante Corea. Hoy mostró la ambición que no tuvo ante Portugal y tuvo la efectividad que le faltó ante Costa de Marfil. El Kaká de hoy fue colectivo, aunque no brillante, pero encajó en el equipo. El Brasil de hoy hizo méritos para estar en la pequeña baraja de candidatos al título.

Brasil está enseñado a ser favorito. El fútbol es su esencia. Estar entre los ocho mejores del mundo no es nada nuevo para ellos. Aspirar al título es su único objetivo en todos los mundiales. Los números hablan solos: la de Sudáfrica es la quinta vez consecutiva, y la decimosexta en 19 mundiales, que Brasil queda entre los ocho mejores de un Campeonato Mundial.

De jogo bonito hemos visto varias pinceladas; pero todavía el scracht no nos termina la obra de arte. De fútbol contundente hoy nos regaló una degustación. De solvencia defensiva nos ha dictado cátedra todo el mundial. No cabe duda de que Julio Cesar es el mejor arquero del mundial; de que Lucio y Juan son la pareja de centrales que mejor se complementan en los equipos participantes; de que Maicon es el mejor lateral del mundo y de que Robinho y Luis Fabiano son la mejor dupla ofensiva en competencia. Poco a poco, lentamente, Brasil va tomando la ruta de equipo grande; y lo hace logrando los resultados.

Hoy Brasil fue convincente porque recuperó su estilo histórico, volvió a su esencia de hacer circular el balón, de tenerlo y entretenerlo para hacer daño con él. Vimos la mejor versión de la canarinha en sus cuatro encuentros en Sudáfrica. La verdad, no pareció un equipo dirigido por Dunga.

Túneles y chilenas en África (15)

FIFA MEDIEVAL
Por Diego Alonso Sánchez Sánchez

El nombre de esta columna me lo dio un amigo esta mañana, cuando discutíamos y tratábamos de adivinar lo que hubiese sucedido si a Inglaterra le convalidan el gol legítimo de Lampard contra Alemania, y si a Argentina le hubieran anulado el primer gol de Tévez, en claro fuera de lugar. Y no es que estuviéramos jugando a las pitonisas, sino que ambos errores arbitrales, que cambiaron radicalmente el rumbo de los partidos, podrían haberse evitado si la FIFA por fin toma la decisión de aceptar que la tecnología puede aportarle al espectáculo del fútbol.

La discusión ahora no es si les dan el ácido a Larrionda y Rosetti y los devuelven cuanto antes para sus países, sino cómo evitar este tipo de yerros, por demás normales porque los árbitros son humanos. Es arcaico, de la época mediaval y totalmente inaceptable y fuera de contexto el argumento que esgrime la máxima rectora del fútbol mundial de que el uso de las tecnologías le quita lo humano a este deporte. Una cosa es que el error lo cometa un delantero que se coma un gol cantado o un arquero que acuda a la voladora de la guanábana y se haga un gol tonto, y otra muy diferente es que un tercero, sin quererlo como sucede generalmente, con una decisión errada acabe en un segundo errada con el trabajo planificado de un equipo y hasta con las ilusiones de todo un pueblo. Al fin y al cabo, el jugador hace parte del juego y su labor está dominada por la pericia que tenga para desarrollarlo. Por el contrario, el juez está en la cancha para garantizar que el juego sea lo más correcto posible, y si para eso debe acudir a tecnologías que le permitan hacer mejor su trabajo, ¿cuál es el problema? ¿Acaso no sucede en otros deportes como el tenis, en el que los jugadores pueden solicitar al juez ver la repetición de una jugada para saber si la bola cayó dentro o fuera del campo?

Es hora de que la FIFA se modernice y piense en el bien del espectáculo. Sin en mundiales anteriores se ha acudido al video para sancionar a jugadores por situaciones violentas que el central no vio oportunamente, por qué no pensar, por ejemplo, en instalar chips en los balones o en la propia cancha que permitan saber si un balón traspasó o no la línea de gol? Serían unos segundos de más, en aras de la justicia.

Además, si recientemente se tomó la decisión de modificar los balones con el objetivo de mejorar el espectáculo haciéndolos más livianos y de esa forma más difíciles de dominar para los porteros, ¿por qué no pensar que la tecnología sirve también para controlar ciertos errores humanos que desdicen del espectáculo? Es más frustrante para un hincha saber que su equipo perdió por una mala decisión arbitral que por la mala puntería de uno de los delanteros de su equipo. Además, con seguridad que induce más a la violencia el error arbitral que el del jugador.

Así que, si la FIFA no se moderniza a la par con la tecnología, seguiremos viendo en los mundiales a muchos equipos con 10 jugadores colgados de los palos de su propia portería y esperando a que la defensa de su rival o el árbitro se equivoquen… tal como ha sucedido en varios encuentros de Sudáfrica 2010.

domingo, 27 de junio de 2010

El mundial desde la casa (17)

EL ÁRBITRO, LA HUMANA IMPERFECCIÓN DEL FÚBTOL
Por Jhon Jaime Osorio

Hoy se celebró en Colombia el día del padre, pero ningún papá tuvo tantas menciones y ninguno fue tan recordado como las mamás de los señores Larrionda en Uruguay y Rosetti en Italia. El escándalo en Sudáfrica había sido por cuenta del famoso balón Jabulani, de las declaraciones de Maradona, de las inofensivas y sonoras vuvucelas y de las pataletas de los franceses; pero hoy la gran polémica del fútbol volvió a su detonante natural: los árbitros.

El gol que no le otorgaron a Inglaterra era gol legítimo de Lampard y el de Tévez fue en claro fuera de lugar. En ambos casos, el asunto no es de apreciación; son crasos errores de las ternas arbitrales. Tanto ingleses como mexicanos se vieron tan afectados que no pudieron superar el trauma de la decisión. Conclusión: el hombre de negro incidió en el marcador.

En el fútbol, el árbitro siempre estará estigmatizado. Representa la autoridad y corre más que cualquiera de los 22 jugadores, porque está obligado a hacerlo. Sus decisiones siempre serán injustas, imprecisas, parcializadas, acomodadas o equivocadas. Nunca sacará un 10 perfecto en calificación. Es la excusa perfecta para un mal resultado. No es casual que siempre vista de luto. Es un ser con una gran responsabilidad, un componente vital del juego; pero es un actor subjetivo y por eso siempre será cuestionado y se convertirá en el ser más vulnerable en la cancha. Es “arbitrario por definición” dijo alguna vez Eduardo Galeano.

El árbitro siempre será el antihéroe del fútbol. No es un ser divino, es un humano, como usted o como yo, y como tal, se equivoca. Hoy Larrionda es odiado en Inglaterra y Rosetti en México. La pregunta es si Larrionda y Rosetti, por vestir de negro, por ser los jueces designados, por representar la autoridad y por tener un pito, tienen el derecho de jugar con la ilusión de un país o de un continente completo. Yo creo que no debería ser así; pero gracias a la FIFA lo es.

La FIFA le sigue apostando al error humano. Un chip en el balón y en la línea de meta podría haber evitado la desilusión británica. La tecnología es un invento del hombre para desarrollarse, ¿Por qué la FIFA le dice que no? Si uno piensa mal, podría decir que es para seguir “manejando” el espectáculo; si uno piensa bien, podría afirmar que lo hace porque la real gracia del fútbol está en esa imperfección.

Túneles y chilenas en África (14)

LOS MISMOS CON LAS MISMAS
Por Diego Alonso Sánchez Sánchez
Mi abuela solía decir que en las fiestas, sin importar dónde fueran, al final sólo se quedaban todos los mayores y un metido. Y en el fútbol mundial pasa lo mismo. Los resultados de los encuentros jugados hasta el momento en los octavos de final de Sudáfrica 2010 demuestran que, salvo la gran decepción y la gran sorpresa, las citas de cada cuatrienio no cambian en nada y, generalmente, a la fiesta final llegan los mismos con las mismas.

La fórmula es la siguiente: dos de los habituales campeones siempre están en la jugada hasta el final o un poquitico antes, junto a otro de los grandes, sea un suramericano o se trate de un europeo. Además, otro u otros dos de los grandes decepcionan y son eliminados en primera ronda. Uno de ellos es reemplazado por la sorpresa del mundial, que puede ser un equipo africano, un asiático o uno de la antigua cortina de hierro.

Razón tenía el goleador inglés Gary Lineker cuando afirmó que el futbol es un deporte que inventaron los ingleses, juegan once contra once detrás de un balón y, al final, siempre gana Alemania. Sin importar el craso error de los jueces al invalidar un gol legítimo de Inglaterra frente a los alemanes, el resultado muestra que, como siempre, la música de Wolfgang Amadeus Mozart se escuchará en el baile final, cuando sólo queden dos parejas. Aunque en esta ocasión le tocará bailar con una de las más feas, Argentina, un equipo en el que todos seguimos esperando los pasos de Lionel Messi mientras Carlos Tévez se sigue bailando a las defensas contrarias. Habrá que esperar unos días para saber quién gana en esta oportunidad, el tango o la música clásica.

Por el otro lado, aún sin jugarse los partidos de estos octavos, estoy convencido de que la samba estará presente una vez más en la fiesta final. Aunque han cambiado un poco su forma de bailar, los dirigidos por Dunga siempre demuestran en la cancha por qué son los más ganadores en la historia de los mundiales y por qué sus “garotos” son los más admirados y apetecidos. Brasil es Brasil decimos los suramericanos para justificar cuando le hacemos fuerza al scratch.

La sorpresa de Sudádrica 2010 puede ser Ghana, el único conjunto africano que avanzó hasta octavos de final y que muestra un fútbol alegre que ha venido de menos a más. O tal vez Japón, equipo que está mostrando y demostrando los grandes progresos del fútbol asiático y que hace que el mundo comience a mirar con más respeto a los futbolistas ojirasgados. En muy poco tiempo sabremos si se bailará la danza klama Ghanesa o el baile odori japonés. (Aunque ojalá se atravesara por ahí una contradanza paraguaya)

Lo anterior depende de que España, otro grande de Europa, compre o no tiquete para la fiesta final. Dependerá de que pueda recordar los pasos que lo llevaron a bailar con imponencia su pasodoble en la pasada Eurocopa.

Mejor dicho, como van las cosas es casi seguro que no habrá muchos cambios de pareja en la fiesta del 11 de julio. En otras palabras, que, como siempre, la invitación será personal e intransferible.

El mundial desde la casa (16)

UN GANA – GANA LO DE GHANA
Por Jhon Jaime Osorio

El fútbol nos permitió nuevamente ver las desigualdades humanas invertidas en su relación: Ghana, uno de los países más pobres del mundo superó en una cancha de fútbol a Estados Unidos, la gran potencia mundial. Lo hizo en tiempo extra simplemente para que esa felicidad no fuera de 90 sino de 120 minutos. Una lección de alegría y de superación para los países subdesarrollados, o “en vía de desarrollo”, para utilizar el eufemismo de la ONU. Fue momentáneo, pero reivindicó a la pobreza como fuente de alegría.

Ganó Ghana y se ganó por ambos lados: por el del fútbol y por el del mundial. La presencia de un equipo africano entre los ocho mejores del mundo es la mejor noticia que pudo recibir el continente negro como sede del tercer mundial del siglo. La tristeza por la eliminación tempranera de cinco de sus seis representantes había llevado el calor humano de los anfitriones a temperaturas similares a las que han caracterizado climáticamente la realización el certamen orbital, pero ganó Ghana y la temperatura subió.

Ganó el fútbol por varias razones. En primer lugar, por la victoria de un equipo no favorito, lo que refresca un poco y demuestra renovación. En segundo lugar, por el estilo exhibido por los ghaneses: velocidad, fuerza y técnica; sobre todo esto último, luego de que durante dos semanas se criticara la falta de consistencia táctica del fútbol aficano. En tercer lugar, por la victoria de un equipo que en preparación no se gastó el 10% de lo que invirtió su rival. Una vez más se demostró que el fútbol no se gana con grandes cantidades, sino con cantidades bien invertidas.

Ghana no es un desconocido en el fútbol, pues recién ganó el campeonato mundial sub 20, obtuvo el bronce en los olímpicos y ha ganado en dos ocasiones el mundial sub 17. Además, sus jugadores han inundado Europa gracias a un principio básico de mercado: mano de obra barata y de buena calidad. Muntari juega en el Inter, su goleador Gyan en el Rennes de Francia, Adiyiah en el Milán, Boateng en el Portmouth, Ayew en el Marsella, Asamoah en el Udinese y su arquero Kingston en el Wigan para mencionar sólo algunos ejemplos. Alemania, Noruega, Suiza y Holanda también se alimentan de sus jugadores.

Ghana está reivindicando el fútbol negro, el de los países más pobres del mundo, el de los nombres, los peinados, los colores y las figuras tropicales y exóticas; está reeditando la hazaña de Camerún en 1990 y de Senegal en el 2002, al avanzar hasta los cuartos de final. Hoy, Ghana es la gran sorpresa del mundial, pero podría convertirse en el palazo si supera a Uruguay. Lo mejor de todo es que su fútbol todavía es silvestre. Con Ghana, el mundial gana, y gana mucho.

Túneles y chilenas en África (13)

UN REGALO PARA LOS PADRES
Pro Diego Alonso Sánchez Sánchez
Después de tanto pedir y rogar, por fin hoy se nos dio el milagrito y vimos quizás el mejor partido del mundial. ¿Queríamos ver buen fútbol? Hoy nos lo regaló Alemania. ¿Queríamos verdaderas figuras en el mundial? Hoy los germanos mostraron a dos de sus nuevos talentos: Mueller y Ozil, dos verdaderos tanques alemanes que hoy mostraron que los europeos también pueden nacer con sensibilidad con el balón y manejo exquisito.

¡Qué regalo nos dieron a los padres de todo el mundo los alemanes hoy, cuando en Colombia se celebra nuestro día! La demostración de esta mañana ante Inglaterra fue sublime, hermosa.; a la potencia y rapidez que la ha caracterizado siempre, esta selección le ha agregado toque corto y preciso, manejo exquisito del balón, control del partido. Es cierto que no dejan de ser unos monos grandes, pero ahora también demuestran que saben con el balón y que les gusta jugar a la pelota como a nosotros los Latinoamericanos. Que no siempre tienen que jugar en el segundo piso.

Es una lástima que el árbitro y el juez de línea no hayan validado el gol legítimo de Lampard, el 2 por 2 habría sido maravilloso para el partido, el duce se hubiese puesto a mordiscos para ambos equipos. Por un lado, Alemania habría tenido que salir a atacar de nuevo sin la oportunidad de dosificar fuerzas, como lo hizo por momentos. Inglaterra, por su parte, se hubiera envalentonado, tal vez sin desordenarse y exponerse tanto al contragolpe rival, que al final lo devoró.

Pero como la vida quita y devuelve, hoy los ingleses lloran la anulación de un gol legítimo que pudo haber cambiado la historia del partido. Aunque creo que, de todas formas, hubiese ganado esa máquina alemana. En fin, tal vez fue una compensación al gol fantasma con el cual los ingleses se fueron en ventaja 3 goles a 2 frente a los alemanes, en la final 1966, que al final ganaron 4 a 2.

De todas formas, dejando a un lado las especulaciones, creo que el 4 a 1 mostró la superioridad de un conjunto alemán, que, por lo visto hasta el momento, es el más firme candidato al título en Sudáfrica. Si se había mostrado dubitativo en la primera ronda, hoy demostró su potencial arrasador y ante uno de los grandes del mundo. Un gran regalo del padre para los padres del fútbol.

Ñapa: como dicen por ahí, no es sino hablar bien de alguien para que la ca…. Me puse a decir que el trabajo de los árbitros y de los jueces de línea había sido bueno en términos generales y tenga pa’ que lleve, Larrionda y su corte las metieron hoy hasta el fondo.

Túneles y chilenas en África (12)

ÁRBITRO HIJU...EZ
Pro Diego Alonso Sánchez Sánchez
Dicen los “expertos en fútbol” (44 millones de ellos son colombianos) que la mejor actuación de un árbitro se evidencia cuando éste pasa desapercibido en el partido, cuando no se nota y los aficionados y periodistas salen del estado hablando únicamente de los jugadores y de lo que hicieron en el campo de juego. En otras palabras, cuando la mamá del de negro puede estar tranquila en casa porque nadie se acordó de ella.

La verdad, creo que, salvo dos o tres penas máximas discutidas o que no se pitaron por ser jugadas muy rápidas, el balance arbitral de este mundial ha sido bueno hasta el momento. Y a falta de grandes figuras futbolísticas, bueno es reconocer en los jueces una labor destacada, sobria, seria y muy responsable con lo que significa un campeonato mundial de fútbol, el evento que cada cuatro años moviliza y paraliza el mundo, al mismo tiempo.

Extraña, eso sí, que nuestro representante arbitral, Óscar Julián Ruíz, no haya sido tenido en cuenta hasta el momento sino para un solo partido, mientras otros que, según el escalafón de la FIFA están por debajo de él, ya hayan dirigido en varias ocasiones. Es posible que la máxima rectora del fútbol mundial esté guardando a “el cacharrito” para las instancias finales del mundial, en reconocimiento a su calidad y a que éste es ya su tercer mundial, así en el último le haya ido muy regular. Ojalá que no sea cierta la versión que ha circulado por Internet, que asegura que el llanero se lesionó porque sería una verdadera lástima.

Lo que sí hay que decir es que cuando Óscar Julián comprende que los protagonistas del partido son los jugadores y no él, que las figuras son los futbolistas y no los árbitros; cuando olvida su papel de imitador y se poner serio, se convierte en uno de los mejores árbitros del mundo. Ruíz conoce y aplica a la perfección el reglamento, tiene credibilidad y respeto de los jugadores, y sabe qué decisiones tomar en situaciones complicadas y difíciles.

En fin, si hay algo que reconocer en este mundial es la buena actuación, en términos generales, de los árbitros y de los jueces de línea. Hasta estos octavos de final, los grandes escándalos arbitrales han brillado por su ausencia. Es otra de las cosas que han sobrado a mundiales anteriores y le han faltado a éste.

Por fortuna, dirá la mayoría. Una lástima, decimos quienes nos atrevemos a escribir algunas líneas acerca de lo que sucede en Sudáfrica. Es que nos dejan muy poco de qué hablar…

viernes, 25 de junio de 2010

El mundial desde la casa (15)

DE CRISTIANO NO TIENE NADA
Por Jhon Jaime Osorio

De Cristiano no tiene nada. Tal vez sea uno de aquellos creyentes que no practica su fe, pero no más. En el fútbol es egoísta, prepotente, individualista, déspota e interesado. Es un jugador empecinado en el lucimiento personal. Quiere jugar y resolver los partidos él solo, en un deporte que es colectivo. La naturaleza le dio un talento que no sabe poner al servicio de los demás. Qué mal Cristiano… Ronaldo.

El que es grande lo es porque hace crecer a los demás que juegan a su lado, porque pone al equipo a jugar para él y él lo hace para el equipo. Lo hizo Pelé, lo repitió Maradona, lo propusieron en su momento Zico, Didí, Garrincha, Bobby Charlton, Cruyff, Matthaus, Baggio, Gullit, Stoichkov y el Pibe. Todos ellos fueron grandes. Hoy, lo intentan Messi en Argentina, Suazo en Chile, Oezil en Alemania, Blanco en México y hasta el intermitente Kaká en Brasil. Cristiano Ronaldo juega para él, Portugal le importa muy poco.

“El que come solo, muere solo”, dicen en mi tierra. Usted, Cristiano, tiene el talento que le falta a la mayoría de los jugadores que están en el mundial; pero hágalo útil, no se ahogue con él, poténcielo, no lo desperdicie. Nutra a su selección. Si quiere jugar solo, dedíquese al tenis. Recuerde que al final, el campeón de un mundial de fútbol será un equipo y no un jugador.

Hoy, por primera vez en el mundial, las vuvucelas fueron cambiadas por silbidos; ocurrió en el esperado clásico del idioma portugués. Decepcionante. La mediocridad se apoderó de los protagonistas. Se relajaron demasiado, fueron conformistas y los chiflaron. Quedaron en deuda. Brasil con sus dos victorias y Portugal con sus 7 goles a Corea hicieron del clásico un partido de trámite. Irrespetaron el fútbol y nos dejaron hambrientos. Brasil tiene como excusa la ausencia de Elano y Kaká. Portugal tiene como excusa a Cristiano Ronaldo. Esperemos que en octavos de final, ambos equipos den un salto de calidad.

Esta misma tarde iré al supermercado a comprar un champú Clear, para enviar su etiqueta y ver si me gano la ida a ver un clásico Barcelona – Madrid… Ese día, si tengo suerte, podré ver jugar a Messi.